El principio de resonancia
La Sonoterapia se basa en la capacidad del sonido para interactuar con nuestras vibraciones. Como el cuerpo humano está formado por un 60% de agua, el sonido se propaga con mayor velocidad en este medio, creando un masaje profundo y reparador.
Cuando los sonidos sagrados tocan nuestra frecuencia interior, el alma responde, disolviendo el estrés y la fatiga.
Instrumentos Ancestrales y Chamánicos
Los instrumentos son puentes sonoros fabricados con elementos vivos: la piel del tambor guarda la memoria de la tierra, el barro de las botellas silbadoras respira el pulso del agua y los metales de los gongs y cuencos despiertan vibraciones que trascienden el tiempo.
Gongs
Expanden la conciencia y envuelven todo el sistema energético.
Tambor chamánico
Conecta con el ritmo primordial y el pulso de la Tierra.
Cuencos tibetanos
Generan tonos armónicos que liberan bloqueos en órganos y tejidos. Sonidos cálidos ancestrales.
Cuencos de cuarzo
Generan tonos armónicos que liberan bloqueos en órganos y tejidos. Sonidos puros cristalinos.
Instrumentos naturales
El tambor oceánico y el palo de lluvia evocan fluidez y calma, gotas de calma que bañan tu cuerpo
Botellas silbadoras
Creadas con barro, cocidas con fuego, el agua empuja el aire para soñar. El Poder de los cuatro elementos.
Frecuencias modernas
Kigonki, Monocordio, Wayunki y Handpan para resonancias cristalinas.
Sonajas y campanas
Limpian el campo áurico y elevan la vibración.
Beneficios de la terapia vibracional
La vibración actúa como una ola que atraviesa el cuerpo, invitando al organismo a retornar a su estado natural de coherencia. A través de este acompañamiento, logramos:
- Desconectar del estrés y la fatiga mental.
- Regular el sistema nervioso.
- Facilitar procesos de sanación interior y expansión consciente.
